Un documento, una fotografía o cualquier archivo digital guarda más que información, nos ayuda a conservar historias, decisiones que marcaron un hito, derechos, identidades y la memoria colectiva de una sociedad. Por ello, los archivos y las bibliotecas representan mucho más que un lugar de almacenamiento; son guardianes del testimonio de quiénes somos y de cómo hemos evolucionado a lo largo del tiempo.
Sin embargo, estos acervos enfrentan amenazas constantes, como el deterioro físico de los materiales, condiciones ambientales inadecuadas, riesgos estructurales y desafíos relacionados con la sostenibilidad y la eficiencia energética.
En este contexto, el lanzamiento de la norma técnica INTE/ISO 11799:2025 representa un paso decisivo para fortalecer la conservación del patrimonio documental y bibliográfico, asegurando su acceso a largo plazo. Esta norma técnica simboliza un compromiso con la memoria, la cultura y el conocimiento, hoy y para futuras generaciones.
¿Qué establece la norma técnica INTE/ISO 11799:2025?
La INTE/ISO 11799:2025 define los requisitos para el diseño, la construcción, la renovación y el equipamiento de los depósitos destinados al almacenamiento a largo plazo de materiales de archivos y bibliotecas.
Reconoce la diversidad de soportes presentes en los acervos, como papel, pergamino, materiales fotográficos, audiovisuales y formatos digitales. Además, parte de una realidad clave, la mayoría de los depósitos albergan materiales mixtos, por lo que deben garantizar condiciones adecuadas de conservación y acceso para todos ellos.
La historia detrás de esta norma técnica
Esta norma se convierte en una guía para proteger la memoria colectiva, fortalecer el acceso a la información y respaldar la educación, la cultura y la investigación. En este proceso, resulta fundamental el testimonio de la presidenta del comité de información y documentación, la señora, Magda Sandi, en representación de la Academia de las Ciencias de la Información de Costa Rica, quien destaca el valor y la experiencia detrás de la elaboración de esta norma:
“Desde el año 2019 al interno del Comité Nacional de Memoria del Mundo se presentó la iniciativa de trabajar un proyecto que condujera a la redacción y puesta en marcha de una norma técnica país que sirviera de base para que profesionales en los campos de la bibliotecología, archivología, documentación, museología y área afines pudieran tomar decisiones sobre aspectos estructurales, de infraestructura y técnicos para la organización de los espacios que albergan documentos, colecciones o fondos documentales para su conservación y preservación.
El proyecto tomó forma gracias al trabajo colaborativo de expertos nacionales e internacionales, el análisis de normas de referencia, como la ISO 11799, y, posteriormente, al apoyo de la Comisión Costarricense de Cooperación con la UNESCO. En 2024 se conformó un grupo de trabajo interdisciplinario que, con el acompañamiento técnico de INTECO, logró consolidar un documento robusto y pertinente.
Este esfuerzo conjunto culminó en 2025 con la aprobación oficial de la INTE/ISO 11799:2025, un hito que refleja el valor del trabajo colaborativo y el compromiso con la protección del patrimonio documental del país”.
Cabe destacar, además, la valiosa participación de las organizaciones representadas por las personas integrantes del comité, entre ellas la Universidad de Costa Rica (UCR), Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), Museo Nacional de Costa Rica, el Archivo Nacional, la Benemérita Biblioteca Nacional, la Academia de Geografía e Historia y el Comité Nacional de Memoria del Mundo.
La conservación desde un enfoque sostenible
La INTE/ISO 11799:2025 incorpora criterios de eficiencia energética y desarrollo sostenible, aplicables tanto a nuevos proyectos como a la adaptación de edificios existentes, incluidos los depósitos subterráneos.
Este enfoque permite a las instituciones equilibrar la preservación del patrimonio documental con la responsabilidad ambiental y el uso eficiente de los recursos, alineándose con los desafíos actuales en materia de sostenibilidad.
Adoptar esta norma es apostar por la continuidad del conocimiento, por la protección de la identidad cultural y por una gestión responsable de los archivos y bibliotecas al servicio de toda la sociedad.